La literatura militar

che tomando mate

Cada tanto los medios de comunicación hegemónicos dejan pasar la literatura, como si se tratara de un error. Pasó con la aparición de Amodio Pérez y con una reseña de libros de Laura Gandolfo que terminó en un cruce con Washington Abdala.

Uno de los temas candentes de este verano fue la recolección de basura por parte del Ejército Nacional. En estos días el portal del Semanario Búsqueda publicó un poema anónimo que “llegó a decenas de oficiales y subalternos a través del whatsapp y el correo electrónico”. La nueva literatura es así, hija de su tiempo. Ya no necesita una hoja volante o una sección “cartas de los lectores” en un semanario opositor.

Alguna foto registró al intendente de Montevideo tomando mate mientras observaba trabajar a los militares. Esto es lo que hizo calentar al poeta, que escribió en casi perfectos octosílabos, un poema contra la autoridad. En esa distancia se simboliza el desprecio de la izquierda hacia el soldado:

Mientras él suda y trabaja
Lo mirás y tomás mate
Te pido no lo destrates
En su entrega y sacrificio
Mientras conformás tu vicio
Y él arquea su lomo
No le preguntás el como
Ni si llega a fin de mes
Y al hablar decís después
Que socialistas que somos.

La segunda estrofa reitera esta diferencia sustancial, político-ideológica, tilda de iluminado al intendente, describe como “falsa” su ideología y así.

Luego le prende a los funcionarios municipales: deberían aprender del soldado “que no pregunta y actúa”, porque “entre reclamo y licencia” dejan mal parados a los ciudadanos y los ponen en riesgo sanitario. El último verso de esa estrofa no funciona pero se entiende a qué va.

Parece que el mate del Intendente lo jodió pila al poeta anónimo y en seguida nos cuenta que entre los milicos el mate se toma diferente:

Más bien andá y dejá el mate
Que el Soldado también toma
Pero cuando lo hace va en ronda
Cuando descansa el servicio
Respeta ese sacrificio
Del que te salva en la hora
Él lleva la cantimplora
Aunque tal vez quiera un mate
Y revisá el disparate
De tu actitud sobradora.

Y hasta se mete con la interna del gobierno departamental y le pide a la autoridad que recuerde al soldado cuando negocia con ADEOM. Le explica que fue la “mala gestión” lo que lo llevó a utilizar a los soldados y cierra el poema destacándolos como ejemplo frente a la autoridad:

Muy lejos de su familia
Y en la basura podrida
Con su actitud decidida
Limpiaron Montevideo
No preguntaron si es feo
Y la juntaron de a quilo
Fiel a tu laya y estilo
Con todo solucionado
Aprendé de los Soldados
Y tomá mate tranquilo.

Al final todo queda como está: el soldado sirviendo a la patria y la autoridad tomando mate. Literatura popular sin picardía o mala literatura política. Todo es demasiado serio, ni hablar: no hay una guiñada, un chiste, algo que haga reír a la tropa. En seis décimas imperfectas sólo hay acusaciones de mala gestión y prejuicios ideológicos similares a los que se le endilgan al adversario.

Aun así, he aquí al personal subalterno haciendo política, anónima y literaria. Material para una “nota de color” en otro enero anodino.

Un versión de este texto apareció en la contratapa de la diaria el día 27 de enero de 2016.

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