La nación líquida

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Aunque les parezca mentira hubo un tiempo en el que el debate sobre la creación de una literatura nacional era tan importante como delimitar la propiedad privada o construir un Estado. En el Río de la Plata fue en las primeras décadas del siglo XIX, más precisamente hacia 1840. Los tipos te construían un país y te escribían literatura como quien lava y no tuerce.

Cuando el investigador Benedict Anderson analizaba este fenómeno, en su famoso libro Comunidades imaginadas, hacía referencia a las naciones como artefactos políticos que le permitían a las comunidades políticas imaginarse como inherentemente limitadas y soberanas. El asunto era cuando se ponían en guerra esas formas de imaginarse la nación. Y entonces también se asesinaban, unos a otros, en nombre de proyectos de nación antagónicos. En medio de esa faena estaban Francisco Xavier de Acha y José Mármol cuando publicaron Una víctima de Rosas en 1845 y El Peregrino en 1846.

Ambos textos fueron publicados en Montevideo pero estaban centrados en los avatares políticos de la otra costa del Plata. Rosas gobernaba desde 1829 pero hacia 1840 fue asediado por distintas rebeliones. La cosa se puso brava, para algunos 1840 es “el año del terror”. Rosas salió fortalecido de esas rebeliones y recién en 1852 fue vencido militarmente por Urquiza en la Batalla de Caseros. No fue una “guerra nacional”, el ejército que derrotó a la Confederación Argentina de Rosas estaba compuesto por fuerzas de Corrientes y Entre Ríos, pero también del uruguayo Oribe y de tropas brasileñas. También franceses e ingleses metieron cuchara en este asunto, los muchachos tenían sus intereses. En fin, Rosas fue y sigue siendo centro de debates en Argentina, atravesados por todo tipo de conflictos políticos en distintos momento históricos. No los aburro más, se puede profundizar sobre este punto con este texto de Eduardo Grüner.

Los románticos del 37

Muchos autores sostienen más o menos lo mismo, que el romanticismo entró al Río de la Plata a través del puerto de Buenos Aires y vino en las valijas de Esteban Echeverría, que llegó de París en 1830. Su obra El matadero (1838), el Facundo (1845) de Sarmiento y Amalia (1851) de José Mármol, entre muchas otras obras y autores, representan las primeras expresiones de una “literatura argentina”. El crítico David Viñas afirmaba en Literatura argentina y realidad política (1964) que la literatura argentina era “la historia de la voluntad nacional” que se define por los distintos intentos de una comunidad “por convertirse en nación”. Por eso para él la literatura argentina comienza con Rosas.

Una de las razones que explican la hipótesis de una literatura “con rasgos propios” de Viñas es que estos escritores cuentan con un público “reducido pero fervoroso y en crecimiento”, y agrega: “esparcido en los distintos centros de la emigración en Chile, Montevideo, Río de Janeiro, Lima y La Paz”. En una lectura como la de Viñas el hecho de que la literatura romántica propia se produjera y consumiera fuera del país no merece ninguna reflexión.

Los románticos construyeron la literatura nacional en Montevideo, es decir, imaginaron su patria fuera de su territorio, cuando este ni siquiera estaba consolidado. De algún modo el estar fuera de la patria, ese exilio, hizo posible la creación de una literatura nacional, que quedó marcada por ese desgarramiento, por ese estar en otro lado. También resulta atractivo pensar que hay una zona no de contacto sino de intercambios permanentes, o una literatura construida en la frontera flotante del Río de la Plata, todavía no fijada en un canon nacional argentino y otro uruguayo.

En la novela Amalia de José Mármol, que es LA novela romántica de la región, el protagonista Daniel Bello hace su “monólogo del mar” (Capítulo 5 de la Tercera parte), cruzando el Río de la Plata en una ballenera. La tranquilidad de la noche envuelve a Daniel quien reflexiona sobre la “matemática de la política” y las divisiones de los exiliados, que no se deciden a derrocar a Rosas. Pero el monólogo está partido en dos: la parte del cálculo político (“Clasifiquemos” dice Daniel) y la parte del discurso apasionado sobre la sucesión de las generaciones, sobre la naturaleza, Dios y el destino de los pueblos. Todo esto es un escenario natural y nocturno, es decir, romántico: “Las generaciones se suceden en la humanidad como las olas de este río inmenso como mar. Cada siglo cae sobre la frente de la humanidad como un torrente aniquilador que se desprende de las manos del tiempo (…) Ese torrente indestructible arrebatará de las riberas de este río esta generación amasada con el polvo, la sangre y las lágrimas de ella misma. Vendrá otras y otra, como las olas que se van sucediendo y desapareciendo a mis ojos”.

Las literaturas “nacionales” del Río de la Plata fueron imaginadas y/o escritas en barcos, en medio de un río ancho como mar o en una travesía de Río de Janeiro a Valparaiso o viceversa.

La literatura de los románticos porteños, ayudó a forjar un romanticismo en Montevideo. El romanticismo rioplatense estuvo marcado por elecciones temáticas y rasgos generales del romanticismo como la descripción de la naturaleza (su analogía con estados de ánimo de los personajes), un “yo” exacerbado, sentimientos intensos y la coyuntura política que se filtra a cada momento. Gracias a la página web http://www.periodicas.edu.uy, que permite consultar y descargar online las principales publicaciones periódicas publicadas en Uruguay desde el siglo XIX hasta hoy, uno puede consultar El Iniciador (1838-1839). Dirigida por Andrés Lamas y Miguel Cané, esta publicación bimensual les permite saber de qué se trató este experimento romántico uruguayo-argentino.

Otras revistas y periódicos se publicaron en Montevideo en aquel período, muchas veces a instancias de los exiliados argentinos, y en sus páginas aparecieron las obras que luego serían “clásicos” de las respectivas literaturas nacionales. La primera versión de Amalia, por ejemplo, fue publicada por entregas en 1851, en el suplemento literario del periódico montevideano La Semana, dirigido por el propio José Mármol. Una segunda edición aumentada y definitiva aparece en Buenos Aires en 1855 con Rosas ya en el exilio.

La patria peregrina

José Mármol - El Peregrino

La naturaleza es la gran protagonista de El Peregrino. Canto Duodécimo (1846) de José Mármol. El texto no está escrito en primera persona sino en una tercera que relata la historia de “Carlos”, el peregrino del título. El Peregrino es un poema largo, separado en estrofas de 8 versos, que constituyen cada uno de los 81 capítulos que lo componen:

Y así te llamo, para orlar de gloria
Esa Patria infeliz a quien adoro;
Que destinada en su naciente historia
A escribir con valor páginas de oro,
Primero la grandeza en la victoria,
Después de inteligencia un gran tesoro,
Y a ti después te levantó en sus manos,
El más grande de todos los tiranos

El fragmento (XLVI) da el tono de “urgencia” que tiene este texto: las constantes menciones a Rosas como verdugo o tirano que forman parte de la retórica de los exiliados argentinos, y que de Acha también usará en su obra teatral

Luego de este largo poema, aparece el “Canto del Peregrino” que se titula, oportunamente, “Al Plata”. Allí sí hay un “yo” que canta a la naturaleza y establece analogías entre el Río de la Plata y los conflictos políticos y personales del peregrino. Con este tipo de poemas la literatura romántica fundó un territorio, el mar en este caso, las dos capitales-puerto, las costas del Río de la Plata.

El texto introductorio de Mármol aparece como uno de los tantos “manifiestos” de los románticos del 37. Allí se trazan las principales características de su romanticismo con la creación de este personaje -El Peregrino-, un emigrado argentino que escribe este texto en un barco y “canta la naturaleza americana”, que es su “primera fuente de inspiraciones”.

Pero su poética tendrá otra “fuente de inspiración” esencial, que le da el carácter de texto urgente, escrito para la coyuntura política: “Los recuerdos individuales del proscrito, del patriota, del amante, meditando sobre sí mismo, e historiando con sus propias impresiones el carácter y los acontecimientos de la época”.

Carlos es casi un tipo, el símbolo del intelectual romántico anti-Rosas. Pero es imposible no ver en la construcción del tipo, una autobiografía de Mármol. La peripecia de Mármol en Río de Janeiro, su intento fallido de llegar a Chile por el Cabo de Hornos en 1844 y su regreso a Montevideo en 1846, cuando publica este libro, son datos suficientes para establecer ese puente.

Por último, y no menos importante, Carlos tiene una tarea mesiánica que, a la vez, es la tarea de todos los poetas americanos: “introducir con la música de sus palabras en el corazón del pueblo, la verdad de las desgracias que este desconoce, y el ruido de las cadenas que no siente”. La impronta política de este poema y de toda la obra de Mármol marcará su trayectoria desde que regresa a Buenos Aires en 1852. Inicia su actividad parlamentaria en 1854 y participa luego como diplomático, continuando en la actividad política hasta su muerte en 1871. Una cierta idea mesiánica sobre la literatura lo metió de lleno en la actividad política y, paradójicamente, fue la política la que interrumpió la creación.

Política y lágrimas

F. Xavier de Acha - 1845 - Una víctima de RosasEl texto dramático Una víctima de Rosas (1845) del uruguayo Francisco Xavier de Acha, fue representado en el Teatro de Montevideo el 16 de diciembre de 1845 “por una reunión de aficionados orientales”. Esta obra, uruguayísima, se ubica en Buenos Aires, en el mes de abril de 1840, precisamente el año de mayor violencia contra los opositores a Rosas.

Lamentablemente no me fue posible rastrear las repercusiones de la representación de esta obra en Montevideo, todavía no se ha escaneado todo. Pero había un público muy específico de escritores, intelectuales y políticos argentinos que seguramente vieron con buenos ojos la obra e incluso se conmovieron. La comunidad montevideana estaba también empapada de la política argentina por los periódicos -un ejemplo que pueden consultar online es Muera Rosas (1841-1842)- y uno puede suponer que sería tema de conversación en los ámbitos de sociabilidiad de los montevideanos.

Hacia 1829 llega a Montevideo la primera emigración unitaria compuesta por Juan Cruz, Florencio Varela, Valentín Ansina, Paz, Lavalle, Fernández de Agüero. Luego llegaron Alberdi, Gutiérrez, Félix Farías, Echeverría, Mitre, Irigoyen, Domínguez, Rivera Indarte, José Mármol, Miguel Cané (padre) y Ascasubi de la Asociación de Mayo. Todo estos datos se los saqué a Alfredo Veiravé, que hizo el estudio preliminar a una edición popular de Amalia de la editorial Kapelusz, en 1968. Después de la lista, Veiravé afirma: “Nace allí, al amparo de los países hermanos, la más importante y numerosa obra literaria argentina, del siglo XIX, en el destierro”. Como Viñas, Veiravé tampoco considera demasiado importante el carácter regional de estas primeras expresiones literarias.

Lo cierto es que había entonces un importante contingente de exiliados que bien pudieron formar parte del público que presenció esta obra melodramática, plagada de llantos, personas arrodilladas en el suelo y grandes antagonismos, como los que efectivamente separaban a los argentinos. La obra pone en escena el derrotero de una familia unitaria, compuesta por una madre viuda (Inés), un hijo varón (Enrique) y dos hijas mujeres (Luisa y Carolina). El conflicto en la familia se plantea cuando Carolina quiere casarse con un federal (Juan). Su hermano Enrique, mientras planea fugarse a Montevideo junto a su amigo Carlos, intenta frustrar ese casamiento. Finalmente el matrimonio no se consuma pero el melodrama es completo porque Enrique, Carlos e Inés mueren en manos de la “chusma ecsecrable (sic)”. Todo el texto está lleno de referencias a Rosas como “verdugo” o “tirano”, así como referencias a sus acólitos como “chusma” o “cavernícolas”.

Esta obra de Francisco Xavier de Acha se puede definir como una “ficción fundacional”, usando la expresión de Doris Sommer. Para ella una “retórica del amor” en ciertas novelas latinoamericanas se entronca con la construcción de la nación, ya que los amores relatados en estas obras se basan “en el amor natural heterosexual y en los matrimonios, que proveen una figura aparentemente no violenta de la consolidación de los conflictos a partir de la segunda mitad del siglo XIX”. En la hipótesis de Sommer el éxito de la nación estaba relacionado directamente con el éxito de las relaciones amorosas. Cuando esto no sucedía, cuando las relaciones fracasaban, se debía a que los conflictos de los Estados–nación emergentes impedían consumar un proyecto común. Eso es lo que ocurre con el casamiento frustrado entre el federal y la unitaria en la obra de Francisco de Acha.

Cierre abierto

Estas dos obras escaneadas se suman a distintas fuentes digitales (algunas de ellas citadas aquí) que permiten dar cuenta de un fenómeno como el romanticismo literario en el Río de la Plata. Estos románticos de aquí y de allá fueron creando un paisaje nacional, una forma de sentir la patria, el lenguaje de esos sentimientos. Durante décadas esta sensibilidad romántica fue dominante por estos lares. Hoy pueden parecer una pieza de museo, pero a medida que otras digitalizaciones contribuyan a armar el mapa, habrá más posibilidades de revisitar las viejas metáforas, de quitarles el polvo y de que le aparezcan nuevos lectores.

 

Publicado originalmente en el blog de autores.uy

 

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El siglo XIX en el escáner

Primeros resultados de la digitalización en la Biblioteca del Poder Legislativo

Palacio

Al entrar a la Biblioteca del Poder Legislativo (BPL) uno queda rodeado por altísimas y hermosas paredes de libros. La página web de la institución anuncia un “finísimo trabajo de carpintería” y eso es lo que uno encuentra al traspasar la puerta. El recinto aloja unos 250 mil libros. Además la Biblioteca posee 700 mil diarios y semanarios y 150 mil revistas, que se conservan en la Hemeroteca (en frente al Palacio, en el edificio anexo “José Artigas”). La BPL es la segunda institución en el país, en cantidad de ejemplares, luego de la Biblioteca Nacional.

Una importante porción del patrimonio letrado de nuestro Estado-nación se encuentra en la capital, en un área delimitada por la BPL, la Biblioteca Nacional y la Biblioteca del Museo Histórico (Casa Lavalleja) en la Ciudad Vieja. En Magallanes y Uruguay, a unas pocas cuadras del Palacio, está la Biblioteca de la Facultad de Humanidades con sus 100 mil libros entre los que se encuentran los que integraron la Biblioteca Ángel Rama y la colección Arredondo. Si uno tiene ganas de caminar un poco más, puede llegar a la Biblioteca Central de Educación Secundaria “Carlos Real de Azúa”, localizada en el Instituto Alfredo Vázquez Acevedo (IAVA). Desde allí hasta la Ciudad Vieja varias facultades, ministerios, museos, y otras tantas instituciones, públicas y privadas, tienen sus bibliotecas, y seguramente albergan en ellas distintos tesoros bibliográficos.

Muchas veces habrán oído hablar de la centralización de las infraestructuras en Montevideo (el ejemplo clásico son las vías del tren y luego las rutas nacionales). Algo similar ocurre con la cultura, específicamente con el patrimonio literario. La digitalización de libros y otros materiales no sustituirá la experiencia de entrar a una biblioteca, interactuar con el personal o con otros lectores ni la de manipular un objeto en tres dimensiones. Pero la tecnología puede facilitar algunos intercambios y fundamentalmente abrir el acceso a esas publicaciones fuera de la fortaleza de la ciudad letrada, en distintas partes del país y del mundo, al menos para quienes tengan acceso a Internet (que son muchos).

¡A digitalizar, a digitalizar!

El 21 de diciembre de 2015 Creative Commons Uruguay (CCU) y la BPL firmaron un convenio que ya tenía algunos antecedentes, como la digitalización por parte de la BPL y la Biblioteca Nacional de la primera Constitución uruguaya. El objetivo de CCU es favorecer la libre circulación de la cultura y el acceso ciudadano a las obras en dominio público. Concretamente, esto implica digitalizar y poner a disposición el acervo bibliográfico, y de muchos otros materiales, a través del portal autores.uy.

En el marco del convenio, y con el apoyo del Fondo Concursable para la Cultura, fueron digitalizadas 31 obras, la mayoría pertenecientes a la colección Camareta, luego de un proceso de selección liderado por la BPL. El conjunto de textos digitalizado es heterogéneo, en su mayoría del siglo XIX, con materiales relevantes para los estudios literarios, históricos, jurídicos y sociales.

La libertad de prensa

En lo jurídico se destacan el ensayo La prensa periódica (1857) de Facundo Zuviría y La prensa irresponsable (1883) de Anacleto Dufort y Álvarez. Ilustran la vigencia del debate sobre la libertad de expresión y de prensa en Uruguay, a la luz de los debates generados por la ley 19.307 que regula los servicios de comunicación audiovisual.

Zuviría, en 1857, reflexiona sobre la necesidad de moderar la libertad de imprenta para evitar los excesos y concluye que los delitos de insulto, ultraje, calumnia y difamación deben ser juzgados por la legislación civil o penal, sin tribunales específicos, pues entiende que al ser cometidos por vía de la prensa “agrava su penalidad por la publicidad” (pág. 158). Más de 20 años después, Anacleto Dufort y Álvarez expone la hipótesis opuesta: que la prensa debe ser declarada irresponsable frente a “los magistrados” y que esta idea debería consagrarse en la Constitución de la República (pág. 24).

Malditos unitarios

Además de este debate de actualidad, se digitalizaron materiales importantes para la historia de la literatura uruguaya como las dos obras vinculadas al período de Rosas (1829-1852): la obra de teatro Una víctima de Rosas (1845) del uruguayo Francisco Xavier de Acha y El Peregrino. Canto Duodécimo (1846) del argentino José Mármol. Estas obras pertenecen a un período riquísimo de nuestra historia literaria: la introducción del romanticismo por parte de los argentinos unitarios que huyendo de Rosas se exiliaron en Montevideo y tuvieron una importante actividad político-literaria.

A ese público antirosista estaba destinado seguramente la obra de De Acha. En la primera página del impreso se hace constar que el gobierno (de Rivera) publica la obra a causa del éxito que tuvo y las opiniones favorables que recibió. El tono de Mármol es patriótico y hace referencia al “infortunio del proscripto”. El poema está plagado de citas a Rosas, que incluso son explicadas luego en notas a pie de página. Además de El Peregrino José Mármol escribió y publicó otras obras en Montevideo: las piezas de teatro El poeta y El cruzado (1842) y un libro que recoge sus poemas sueltosArmonías (1851). La obra de Mármol es un ejemplo cabal de que si hay algo “nuestro” en la literatura uruguaya (y en la porteña) del siglo XIX, es que es rioplatense.

Miscelánea

Para los interesados en la historia de la literatura y el arte hay dos textos vinculados al cuadro de Juan Manuel BlanesÚltimos momentos de José Miguel Carrera (1873), uno de Juan María Torres, del mismo año; y otro de Pedro Mascaró(1879). Además hay textos de Alejandro Magariños Cervantes, los Ensayos literarios (1860) de Ángel Floro Costa y un folleto que Melchor Pacheco y Obes escribió en francés al editor en jefe de Times de Londres en 1852.

Dos italianos vinculados a Garibaldi vinieron a Uruguay: Bartolomé Odicini, cirujano mayor de la Legión Italiana y médico personal de Garibaldi; y Roberto Armenio, ingeniero militar del héroe italiano, que vino a vivir a Uruguay hacia fines del siglo XIX. El libro Instrucción popular para socorrer a los ahogados (1856) pertenece a Odicini y bien podría ser objeto de estudio de algún investigador en el Instituto Superior de Educación Física (ISEF) o de la Facultad de Medicina. La publicación de Armenio ya es otra cosa, apuesto que hay varios investigadores anotados para entrarle alMapa militar de la República Oriental del Uruguay (1885).

Por último hay algunos textos digitalizados sobre distintos períodos históricos del Uruguay como Los treinta y tres(1895) de Luis Melián Lafinur, La conclusión de la Guerra Grande (1887) de Domingo Ordoñana, las Aclaraciones históricas (1884) de Antonio Pereira (Un oriental) o la compilación de autores varios Documentos oficiales referentes a los sucesos que han tenido lugar en la Villa de Tacuarembó (1856).

Un repaso panorámico por menos de la mitad de los libros digitalizados alcanza para dar cuenta del valor que aporta la BPL con su acervo a la difusión de nuestra cultura letrada. A partir de ahora estarán disponibles en formato digital para todos.

Alejandro Gortázar

Publicada originalmente en el blog de autores.uy.

Escritoras uruguayas en internet

Para algunos Internet es la llegada del Mesías del acceso democrático a la información, la cultura, el gobierno electrónico y la mar en coche. Para otros, la posibilidad de que cualquier idiota se autopromocione y el misterio del arte se descomponga en una mesa de disección. Ni calvo ni con dos pelucas.

Internet se ha convertido en un espacio privilegiado para que los escritores difundan su obra y se promuevan sin gastar (o gastando poca) plata. Esto no siempre implica hacerlo al costado de la industria editorial, que está desde hace ya mucho tiempo articulada con Internet, como otras industrias del entretenimiento (que, además, se concentran en unas pocas multinacionales). Blogs, páginas web, perfiles de Tumblr son herramientas utilizadas por muchos escritores en Uruguay.

En el mes de las mujeres me propuse escribir una breve reseña sobre las escritoras uruguayas que están en internet, desde las poetas super jóvenes (difundidas por la página en el camino de los perros, del proyecto orientación poesía), hasta la intelectual orgánica de la derecha, Mercedes Vigil.

Empecemos por las más jóvenes, poetas que tienen entre 15 y 20 años sin libros publicados. Algunas de estas mujeres jóvenes utilizan blogs (blogspot), páginas  o perfiles de Tumblr para escribir: Olivia ArocenaMicaela BlenginiCarolina Silva Rode y Florencia Ciganda. Otras utilizan la plataforma de Orientación poesía para publicar sus textos: Guillermina SartorMilagros KiddMartina Piñeiro (Donnie Harmon) y Maite Benia Padrós.

Otras poetas, no tan jóvenes, tienen sus propios blogs como Sofía RosaLaura Cesarco Eglin o bien fueron publicadas por la red Las elecciones afectivas. Allí encontrarán la obra de muchísimas mujeres poetas: Laura AlonsoStephanie AmaroTeresa AmyMargarita BiescasCarmen BordaMaría Inés CastroLaura Cesarco EglinLaura ChalarXime de Coster (el blog de la poeta acá), Dina DíazPatricia Díaz GarbarinoAndrea DurlacherDeborah EgurenPaula EinöderAndrea EstevanMaría Constanza FarfallaMagdalena FerreiroAna FornaroIsabel GalloLéonie GaricoïtsCatherin GonzálezSylvia GonzálezMelba GuarigliaSilvia GuerraLilian HirigoyenMagalí JorajuríaElena LafertCecilia LageOlga LeivaMelisa MachadoClaudia MaglianoRosana MalaneschiiMargarita MuñizLaura Martínez CoronelElisa MastromatteoSandra MíguezMariella NigroTatiana OroñoSilvia ParrisAlicia PrezaSilvia PridaElisa RissoMayra SerraPaula SimonettiInés TrabalNedy VarelaElena Vázquez y Karen Wild. Son 48 mujeres en un total de 136 poetas (el 35,29 %).

Escritoras con libros publicados y de muy diversas estéticas también tienen blogs o páginas web como Natalia Mardero, Lalo BarrubiaClaudia Amengual o Mercedes Vigil.

Oigan, les digo esto último: no se calienten si falta gente, comenten y avisen. Esto no es un relevamiento exhaustivo, es un primer acercamiento con las fuentes a mano. Si a las escritoras les parece mucho decirme públicamente que no están en la lista, me escriben a blogsujetossujetados@gmail.com y las ingreso.

Post scríptum

Dicho y hecho. Me olvidé de una escritora importante en el rubro literatura infantil y juvenil. Les dejo la página web de Adriana Cabrera Esteve (17 de marzo).

Recibí también un mensaje de Marita Cabrera para mencionarme su blog. A partir del suyo pude encontrar la página web de Alejandra Castillo Flores y el blog de María de Lourdes Cabrera (18 de marzo).

Sigo agregando. Ahora a Sol Ferreira y dejo abierto para seguir poniendo nombres. En eso me acuerdo que, en la página web del diario El País (Uruguay), Juan de Marsilio y Laszlo Erdelyi están publicando la serie Los poetas dicen que en cada entrega pone a disposición el audio de un poeta leyendo alguna obra suya. Con un total de 98 entregas han publicado a 23 mujeres (23.46%). Ellas son: Paula Simonetti, Inés Trabal, Laura Alonso, Marisa Silva Schultze, Silvia Carrero, Marita García Pose, Silvia Guerra, Magdalena Ferreiro, Victoria Estol, Paula Einöder, Dina Díaz, Melba Guariglia, Teresa Amy, Silvia Prida, Elisa Mastromatteo, Gabriela Onetto, Selva Casal, Tatiana Oroño, Mariella Nigro, Laura Cesarco, Martha Canfield, Marisa Faggiani, Léonie Garicoits (24 de marzo).

Me olvidé de Anaclara Talento, que además de artista visual, publica sus textos en la red Medium (27 de marzo).

Hoy  el Hoski mencionó en Facebook el blog de Regina Ramos (17 de abril).

Me olvidé del blog de Laura Martínez Coronel (18 de abril).

Un lector me arrimó el blog de Romina Serrano (19 de abril)

Está el blog de Eli Rodríguez (10 de enero de 2017)

Poesía uruguaya contemporánea IV: los más jóvenes

Hace muy poquito tiempo me enteré de la existencia de Orientación poesía, un proyecto que apunta a difundir poesía joven en liceos públicos y privados de Montevideo y Canelones.

Se trata de un ciclo de lecturas conformado por escritores jóvenes, donde interactúan con los estudiantes. La forma de organizar estos talleres es coordinando con aquellos docentes que estén dispuestos a participar fijando un día, y uno o más grupos los reciben en el horario de clase. La visita es una toma de contacto de los escritores con los adolescentes, y de estos con el mundo literario. Los escritores de Orientación Poesía leen textos y relatan su experiencia como escritores. Luego los alumnos leen los suyos y se intercambian preguntas y dudas.

El grupo que lleva adelante la iniciativa está compuesto por Hoski, Miguel Avero y Santiago Pereira. Otra sorpresa grande me llevé cuando me enteré que del proyecto se desprendía la publicación de una antología digital de poesía “ultrajoven” que se llama “En el camino de los perros“. Allí encontrarán poemas de Florencia Ciganda (1998), Carolina Silva Rode (1995), Federico Machado (1996) y Luis F. Miró (1999). Si señores, y señoras, tienen entre 15 y 20 años, son los verdaderos jóvenes. Mientras leía me acordaba de las cosas que hacía Gabriel “El Negro” Weiss en mi liceo cuando estaba en 5° (creo que fue en 1993, cuando ninguno de estos jóvenes había nacido). Una vez llevó a Washington Benavides, al que un compañero le preguntó si alguna vez había “tomado” marihuana y provocó la risa de una parte importante del auditorio. En otra ocasión Gabriel Peveroni fue y nos contó que mientras sus amigos juntaban guita para comprarse una moto, él ahorró para publicar su primer libro “Princesa deseada” (1991). Pero al Negro Weiss no se le ocurrió lo del blog (bueno, en aquel entonces hubiera sido tal vez una revista a mimeógrafo) así que Orientación poesía no solamente hace una tarea hipernecesaria en la educación formal sino que le toma el pulso al futuro de la poesía uruguaya. Buenas noticias.

Otras entregas de poesía uruguaya contemporánea en este blog: I, II y III.

Raúl Seixas por Martín Palacio Gamboa

Raul Seixas

Me gustan mucho las canciones de Raúl Seixas. Allá por 1989 uno de mis hermanos tenía un casete y lo gastaba en el grabador que tenía en su taller de artesanías. Hace unos días Martín Palacio Gamboa cometió la imprudencia de comentar en su perfil de Facebook que había hecho traducciones de las canciones de Seixas. Lo invité a publicarlas y el resultado fue una selección de cinco temas. A cada uno de ellos les agregó un link “con la mejor versión o el sonido más cuidado”. Les dejo en este post estas traducciones y agradezco a Martín por su trabajo y su generosidad al compartirlo.

 

Metamorfosis ambulante (letra y música: Raúl Seixas)

 

Prefiero ser esa metamorfosis ambulante

que tener aquella vieja opinión formada sobre todo.

Yo quiero decir ahora lo opuesto de lo que dije antes:

yo prefiero ser esa metamorfosis ambulante

que tener aquella vieja opinión formada sobre todo

en lo que es el amor,

sobre lo que no sé quién soy.

 

Si hoy yo soy estrella,

mañana se apagó;

si hoy soy quien te odia,

mañana te dará amor.

Te doy amor,

te doy horror.

Te hago el amor. Soy un actor.

 

Me aburre llegar a cualquier objetivo en un instante.

Yo quiero vivir esa metamorfosis ambulante

que tener aquella vieja opinión formada sobre todo

en lo que es el amor…

 

Voy a desdecir aquello todo que te dije antes:

yo prefiero ser esa metamorfosis ambulante

que tener aquella vieja opinión formada sobre todo.

 

 

Oro de tonto (letra y música: Raúl Seixas)

 

Yo debería estar contento por tener un buen empleo,

soy ese ciudadano respetable que gana cuatro mil reales por mes

y también debería agradecer al Señor por haber tenido éxito en la vida,

debería estar feliz porque conseguí comprarme un corcel 73.

 

Debería estar alegre y satisfecho por vivir en Ipanema

después de haber pasado hambre por dos años aquí en la Ciudad Maravillosa;

debería estar sonriendo y orgulloso por haber vencido en la vida

aunque creo que eso no pasa de ser una pavada medianamente peligrosa.

 

Debería estar contento por haber conseguido todo lo que quise

pero confieso, anonadado, que estoy medio que decepcionado

porque fue tan fácil conseguirlo todo, y ahora me pregunto “¿y qué?”

Yo tengo un montón de cosas grandes para conquistar y ya no puedo quedarme ahí parado.

 

Debería estar feliz porque el Señor me concedió un domingo

para ir con la familia al jardín zoológico y darle pororó a los monos.

Ah, pero qué tipo embolado soy que no le encuentro nada de gracioso:

el mono, la playa, el auto, el diario, el tobogán, todo eso me parece un bodrio.

 

Basta con mirarse al espejo para sentirse un grandísimo idiota

al saberse humano, ridículo, limitado que sólo usa un diez por ciento de su cabeza animal,

y vos creyéndotela que porque sos un doctor, un sacerdote o policía

estás contribuyendo con tu parte para nuestro más bello cuadro social.

 

Yo que no me siento en el trono de un apartamento

con la boca bien abierta llena de dientes, esperando a la muerte llegar,

porque lejos de las cercas embanderadas que separan a los patios

en la cumbre calma de mi ojo que ve se asienta la sombra sonora de un disco volador.

 

 

Rockixe (letra: Paulo Coelho/música: Raúl Seixas)

 

 

Ve si me entiendes, mira mi zapato nuevo,

mi pantalón de colores y mi nuevo way of life.

Estoy tan lindo, aunque igual de peligroso,

aprendí a quedarme quieto y empezar todo de nuevo.

 

Lo que yo quiero voy a conseguir,

pues cuando quiero todos quieren,

cuando quiero todo el mundo pide más

y pide bis.

 

Tenía miedo del miedo de lo que hago,

miedo de entrar en el lazo que me preparaste vos.

Tenía miedo de tener que ir más temprano

a una cama que detesto, porque a vos se te ocurrió

 

Lo que yo quiero voy a conseguir.

Pues cuando quiero todos quieren,

cuando quiero todo el mundo pide más

y pide bis.

 

Vos sos más fuerte, pero soy mucho más lindo.

Mira mi cinto brillante, botas y gorra también.

No tengo apuro, tengo sí mucha paciencia

que en la esquina de la quiebra yo te agarro de los pies.

 

Lo que yo quiero voy a conseguir.

Pues cuando quiero todos quieren,

cuando quiero todo el mundo pide más

y pide bis.

 

Mira mi pinta, esta túnica, mi traje,

soy un ángel del infierno que te ha venido a buscar.

Vine de lejos y de una metamorfosis

en una nube de polvo que te ha venido a agarrar.

 

Sé que sos fuerte y hacés lo que se te canta.

Pero te asusta lo mío y eso lo puedo ver yo,

y fue con eso justamente que he visto maravilloso:

aprendí que yo soy más fuerte que vos.

 

Lo que yo quiero voy a conseguir.

Pues cuando quiero todos quieren,

cuando quiero todo el mundo pide más

y pide bis.

 

 

Metro de la línea 743 (letra y música: Raúl Seixas)

 

 

Él iba por la calle medio apurado,

sabía que estaba siendo vigilado.

Llegué a donde se encontraba y le dije: “eh, amigo, ¿no tenés algún cigarro?”

Él dijo: “ya te doy, pero andá a fumar en otro lado.

Dos hombres fumando juntos puede ser muy arriesgado”.

Y dijo: “el plato más caro del mejor banquete

es el que sirve cabeza de gente que piensa,

y los caníbales de cabeza descubren aquellos que piensan

porque quien piensa, piensa mejor parado.

Disculpá mi apuro”, y fingió un atraso:

trabajo en oficina pero soy escritor.

Perdí mi lapicera y ni sé en qué mes fue”.

Metro de la línea 743.

 

El hombre apurado me dejó y salió volando,

ahí me recosté a un poste y me quedé fumando.

Otros tres llegaron con armas en la mano,

Gritándome uno: “manos a la cabeza, malandro, si no querés que te encaje un plomo entre las guampas”.

Yo dije: “claro, cómo no, ¿pero qué fue lo que hice?

Si es por los documentos, los tengo aquí…”

Y otro dijo: “eso no interesa, poco importa, quedate ahí.

Yo quiero saber qué es lo que estabas pensando.

Yo evalúo el precio basándome en el nivel mental

que vos andás por ahí usando,

y ahí yo te digo el precio que tu cabeza ahora nos está costando”.

Mi cabeza caída, suelta en el suelo,

vi mi cuerpo sin ella por la primera y última vez.

Metro de la línea 743.

 

Tiraron mi cabeza hueca a la basura de la cocina.

Yo era ahora un cerebro vivo a la vinagreta.

Mi cerebro pensó: “bueno, lo que sea, pero nunca fui muy cholulo”.

Me pusieron en la mesa con otros dos

y eran tres platos raros, y fue el chef quien de esto se encargó.

Sentí horror al ser comido con deseo por un señor bien alineado.

Mi último pedazo, antes de ser tragado, aun pensó fastidiado:

¿quién será el desgraciado dueño de tamaña joda?”

Ya está todo armado el juego de los cazadores caníbales,

pero el asunto es que están haciendo mucha bulla

-demasiada bulla, mi Dios-.

Cuidado, hermano, cuidado, sabio señor,

les aconsejo seriamente a todos ustedes.

Yo morí y ni sé a ciencia cierta cuál fue ese mes.

Metro de la línea 743.

 

 

Check-up (letra y música: Raúl Seixas)

 

Terminé de hacer un chequeo general a la situación,

lo que me llevó a releer “Alicia en el País de las Maravillas”.

Ya chupé la naranja mecánica y te digo más:

planté su cáscara en mi cabeza.

 

Terminé de tomar mi Kilindrox, 

mi pastilla de miel y otras píldoras más. 

Son las dos de la mañana,

recibo en el pecho un Ploct-Plux 25

e iré a dormir casi en paz. 

 

Y la lluvia promete no dejar vestigio…

Los números de 2014

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2014 de este blog.

Aquí hay un extracto:

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog ha sido visto cerca de 14.000 veces en 2014. Si fuera un concierto en el Sydney Opera House, se se necesitarían alrededor de 5 presentaciones con entradas agotadas para que todos lo vean.

Haz click para ver el reporte completo.

La década posteada. Blogs de escritores argentinos (2002-2012), de Diego Vigna

Sobre los escritores argentinos y sus blogs

El pez volador

Por Martín Cristal

La semana pasada tuve el gusto de participar, junto a Carlos Schilling, en la presentación de La década posteada. Blogs de escritores argentinos (2002-2012). El libro condensa una investigación exhaustiva que Diego Vigna realizó durante los últimos cinco años. Integra la colección Gryga, dirigida por Marcelo Casarin y coeditada por el sello Alción y el Centro de Estudios Avanzados de la Universidad Nacional de Córdoba.

La que sigue es una versión más completa del texto que leí en la presentación (entre los agregados incluyo una “posdata” sobre El pez volador).

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Diego-Vigna-La-decada-posteada-blogs-de-escritores-argentinos-2002-2012Como escritor, Diego Vigna no es ajeno al uso del blog: desde 2006 hasta la fecha lleva adelante el suyo, Ponte una oveja; y, durante dos años y medio, supimos compartir (con él y con Alejo Carbonell) la coordinación de un blog colectivo dedicado a la producción literaria de Córdoba: El lince…

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